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Insectos Exóticos

Apis dorsata

Características de la Apis dorsada

Conocida como la abeja asiática grande o abeja gigante. Cuyo nombre científico es Apis dorsata. Es una importante especie de himenóptero apócrifo perteneciente a la familia Apidae que mide entre 17–20 mm aproximadamente. Es una abeja melífera nativa considerada como nativa del sudeste asiático, Indonesia e incluso Australia.

Recientemente, tanto las abejas gigantes de Nepal como del Himalaya han sido reclasificadas como otras especies de Apis dorsata. Aunque, aún falta por descubrir si las  abejas gigantes de Sikkim y de Assam en la India norteña también son pertenecientes a la Apis dorsata, o si por el contrario son parte de la gran familia de Apis laboriosa.

Las colonias de Apis dorsata suelen ser acontecimientos que se consideran como anuales. Siempre aparecen a final de la temporada de lluvias o justo en los primeros días de la temporada seca. Precisamente, esto sucede mientras que varias especies de plantas nectaríferas están en la floración. Este fenómeno ha sido estudiado para intentar vincular a la Apis dorsata con un patrón fijo en su ruta migratoria anual. Apis dorsata cuenta con una conducta defensiva bastante desarrollada. Soy abejas agresivas y feroces, capaces de amenazar por más de 100 metros a todos sus depredadores.

Hábitat de Apis Dorsata

El área de origen de esta abeja considerada como gigante es bastante variada. Aunque, la mayoría de los expertos coinciden en que proviene de Pakistán, e incluso algunas partes de Afganistán. En la lista de las primeras apariciones del Apis Dorsata también destacan localidades como: El subcontinente Indio, Sri Lanka, Indonesia y el este las Filipinas.

Por otro lado, su distribución de norte a sur abarca China, Indonesia, Nueva Guinea y Australia. Este tipo de abejas gigantes predominan todo tipo de bosques, aunque también se les encuentra en colonias, pero sólo de forma ocasional. Por último, también han sido vistas en ciudades cercanas a áreas boscosas o con mucha vegetación.

Comportamiento y hábitos

Este tipo de abejas son realmente sociales. De hecho, sus árboles de miel son baste apreciados por la población en general. Como dato curioso, debes saber que en Tailandia los recolectores de miel se ven obligados a pagar cuotas para explotarlas en los bosques del estado, bien sea de forma anual o bianual.

Para poder hacer que estas abejas sean pacíficas el hombre ha optado por rociar con humo su panal. Una vez el panal es cortado se coloca en una bolsa de tela. La cosecha nunca se recoge completa. Siempre se dejan pequeñas colonias de abejas que al observar su entorno parcialmente desaparecido, comenzarán  a fomentar la pronta construcción de un nuevo panal para poder “resguardarse” del frío.

Por otro lado, las colonias suelen estar de forma solitaria en árboles. Aunque también existen casos donde se encuentran numerosos paneles entre 10 y 20, por árbol alto. Este fenómeno es muy conocido en países como India y Tailandia, allí los árboles pueden albergar hasta 100 colonias de Apis dorsata en todo su bosque tropical.

Las colonias que cuentan con un único panal no suelen presentar como característica principal la cresta o plataforma. El panal medirá aproximadamente 1 metro de largo. Mientras que la organización del panal es bastante simple. Cuentan con un área donde almacenan la miel operculada. Seguido a esto también poseen un  almacenaje del polen. La parte inferior de la colonia es lo que se conoce como el área activa, a su vez cuenta con la famosa piquera. Lugar donde las abejas obreras salen y aterrizan, justo allí es donde se produce la comunicación por la danza de las exploradoras.

Las exploradoras danzan con la finalidad de anunciar que han encontrado una importante fuente de néctar. La danza ocurre en la superficie vertical del panal, mientras esto sucede, las abejas deben tener una vista clara del cielo, con esto logran observar la posición exacta del sol. Estas abejas no son capaces de realizar su danza durante la noche, a diferencia de Apis mellifera o Apis cerana que si son capaces de hacerlo.

Reproducción de la Apis dorsata

En las colonias de Apis dorsata, siempre será la reina la única encargada de la reproducción y posterior puesta de huevos, por lo tanto, su comportamiento será netamente reproductivo y conocido como de tipo poliándrico, esto quiere decir que una única hembra se aparea con diferentes tipos de abejas machos, todo esto a través de su típico “vuelo nupcial” que ocurre de forma única en la vida de la abeja reina.

Justo 7 días después de la eclosión, una joven y radiante reina virgen realizará los primeros vuelos de entrenamiento para encontrar cuál será el mejor lugar donde reproducirse, será entonces cuando aparezcan cientos de zánganos dispuestos a reunirse con la joven reina, estos zánganos comenzarán a perseguir a la hembra formando pequeñas y curiosas cometas. La reina siempre efectúa entre 1 a 4 vuelos nupciales para poder aparearse con alrededor de 10 zánganos, todo esto en un mismo día. Una vez que ocurra la cópula y la formación de las nuevas colonias esté por comenzar, el zángano morirá y la hembra irá a resguardarse para reponer fuerzas.

Este apareamiento se le considera como poliándrico, ya que la reina es capaz de guardar diferentes tipos de espermerma para sus usos a futuro. Esto lo hacen con la finalidad de saturar la espermateca y asegurar la supervivencia de la colonia para generaciones futuras.

Apis dorsata y la Acariosis

La Apis dorsata cuenta con una característica algo especial y es que, los ácaros Tropilaelaps clareae y Tropilaelaps koeniger son parásitos de esta abeja, siendo los principales causante de una enfermedad denominada tropilaelapsosis. Aunque, es poco conocida en Europa y América la verdad es que tiene una distribución importante en países como: Irán, noroeste de Papúa y Nueva Guinea.

La importancia de esto es que estas dos especies de ácaros parásitos tienen como huésped a la abeja asiática grande, los problemas han surgido recientemente porque no se cuenta con una distribución controlada de estas especies y por lo tanto no existen barreras sanitarias que puedan impedir la propagación de estos ácaros y sus respectivas enfermedades.